sindicato docente ADEME
ASOCIACIÓN DOCENTES DE
ENSEÑANZA MEDIA ESPECIAL Y SUPERIOR
PRIMER GREMIO DOCENTE DEL
NIVEL MEDIO, ESPECIAL Y SUPERIOR
DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA

Personería Gremial N°599/63
previous arrow
next arrow
Slider

Visita nuestras redes sociales

REFLEXIONES

Para pensar…

El profesor y los globos

Un profesor le dio un globo a cada estudiante, que tuvo que inflarlo, escribir su nombre en él y tirarlo en el pasillo. El profesor entonces mezcló todos los globos. A los estudiantes se les dio 5 minutos para encontrar su propio globo. A pesar de una agitada búsqueda, nadie encontró su globo. En ese momento, el profesor les dijo a los estudiantes que tomaran el primer globo que encontraran y se lo entregaran a la persona cuyo nombre estaba escrito en él. En 5 minutos cada uno tenía su propio globo.

El profesor dijo a los estudiantes: «Estos globos son como la felicidad. Nunca la encontraremos si todo el mundo está buscando la suya. Pero si nos preocupamos por la felicidad de los demás… también encontraremos la nuestra.

UN DÍA BAJÉ A MI HIJOS Y YA NUNCA LOS VOLVÍ A CARGAR

Los cargué cuando se habían lastimado. Los cargué cuando estaban emocionados. Los cargué cuando estaban cansados. Los cargué cuando aún eran demasiado pequeños para ver lo que yo podía ver.
Y de pronto un día los bajé y ya no los volví a cargar.
Un día, sin darme cuenta, ellos se hicieron grandes. Demasiado grandes para caber en mis brazos. Demasiado grandes para colgarse de mis piernas. Demasiado grandes para descansar en mi pecho. Un día los bajé y ya no los volví a cargar.
Un día, sin darme cuenta ellos se hicieron fuertes. Lo suficientemente fuertes para seguir adelante aunque estuvieran cansados; lo suficientemente fuertes para calmar su propio dolor. Lo suficientemente fuertes para enfrentar sus más profundos miedos. Un día los bajé y ya no los volví a cargar.
Un día sin darme cuenta, ellos ya podían ver lo que yo podía ver y más: ellos podían ver la belleza del mundo, ellos podían ver a aquellos que la sociedad ignora, ellos podían ver soluciones donde otros veían problemas, ellos triunfan y caen sin que yo esté ahí.
Y aunque físicamente ya no los cargue, siempre estaré ahí para aplacar sus miedos, para escucharlos cuando lo necesiten, para dar un aplauso por sus logros, para dar un consejo en tiempos de dudas o simplemente para abrazar sin necesidad de palabra alguna.
Pero ya nunca descansarán en el borde de mi cadera o se quedarán dormidos con sus pequeñas piernitas colgando de mí. Ya nunca necesitarán mi ayuda para ver por encima de la gente. Ya nunca serán pequeños para caber entre mis brazos. Ya nunca levantarán sus brazos para que yo les cargue.
¡Pero siempre estaré ahí, disfrutando de su alegría y llorando por su dolor..!
Disfrutemos a nuestros hijos que el tiempo vuela y no perdona..
Villavicencio Jacinto

NO LLORES MÁS

No lamentes ya mi ausencia, estoy tan cerca de ti, incluso mucho más que antes. Ahora te presiento, sé exactamente cuándo me necesitas, no tienes que decirme nada para saber qué es lo que aprieta tu corazón.

Sé que a veces sientes que me he ido para siempre, pero a su vez noto cuando mi presencia se hace para ti evidente, intentas hacer que no ocurre nada y a mí me encantaría poder gritarte: «¡estoy aquí!», solo siénteme, coloca tu mano en tu corazón y en cada latido tuyo sentirás algo de mi vida en ti.

No es necesario que vayas a ese lugar donde están los restos de lo que una vez fue mi cuerpo, casi nunca estoy allí… Tampoco creas que me he quedado a «penar» entre los «vivos», como un alma perdida. Nada es tan concreto como creemos cuando estamos en ese cuerpo, puedo ir y venir… Mi alma viaja, ligera, sin retardo, por eso siempre estoy cuando más lo necesitas, pero en paralelo sigo mi camino.

Sé que la muerte te inspira algo de miedo, pues debo confesar, que aunque nunca te lo dije, a mí también me atemorizaba, pero ese miedo es el que muere al abandonar ese cuerpo y te das cuenta de que estás más vivo que nunca, que acabas de terminar una experiencia de muchas y lo que realmente nos engrandece es el amor que dejamos a nuestro paso. Es el amor lo que de alguna manera nos mantiene presentes con ustedes y nos permite llegar a estar allí una y otra vez, para susurrarles al oído que todo estará bien, para mostrarles un hermoso amanecer, para hacerles oír una canción que nos haga tocar sus corazones.

No hay nada que temer, la vida es eterna y continuada y al final todos nos mantenemos unidos por amor, mí pacto contigo no se desvaneció, sigo acá, solo me he adelantado un poco. Quiero que vivas desde lo que dicte tu corazón, que tu felicidad sea tu prioridad y que evites que la tristeza te
robe momentos de vida, no prolongues nada en tu vida que apague tu sonrisa, esta experiencia es un milagro, un milagro de amor.

El amor es vida, el amor nos mantiene unidos, a través del amor estoy presente en ti. Eres parte de mí y yo soy parte de tl

Somos uno. Te amo.

 

Autor desconocido
Arquitectura Espiritual

El rey y la peste (fábula árabe)

Un rey atravesaba el desierto, cuando de pronto se encontró con la peste. Se extrañó de encontrarla en aquel lugar.

Detente, peste, ¿a dónde vas tan deprisa?

Voy a Bagdad- respondió ella- Pienso llevarme unas cinco mil vidas con mi guadaña.

Unos días después, el rey volvió a encontrarse en el desierto con la peste, que regresaba de la ciudad. El rey estaba muy enfadado, y dijo: ¡Me mentiste! ¡Dijiste que te llevarías a cinco mil personas y murieron cincuenta mil!

Yo no te mentí- dijo la peste– Yo sesgué cinco mil vidas… fue el Miedo quien mató al resto.

UN POCO DE AMOR PURO…

Pensé que escribir, o decir algo, estaría de más, o arruinaría la foto.
Pero me pregunte. ¿Cuál de los dos será más feliz con ésto… el nieto o el abuelo?
A la imagen la registré esta mañana, en Av. Colón . No hay semáforo, pero igual paré en medio de la calle, puse la baliza y les cedí el paso.
Primero se negó cruzar, indicándome el largo del trencito formado por diversos vehículos. Yo le hice señas para que se largue igual, y preparé mi cámara…
¡ELLOS TENÍAN PRIORIDAD!
Los autos que pararon detrás mio, podían también contemplar la escena. Sólo algunos «pesados» del fondo tocaban bocina. El resto tocó, pero saludando y disfrutando de un momento tan sublime, que quién sabe no se parezca al Paraiso.

EL SECRETO DE LA ILUMINACIÓN

La iluminación.
No se trata de ser invulnerable,
intocable, desapegado, y estar completamente protegido.

No se trata de convertirse en algo en absoluto.
Se trata de descubrir que tú eres LUZ.

Y como LUZ, tienes coraje, tienes la voluntad de brillar libremente en este momento presente, aunque parezca incómodo, intenso, triste, aunque parezca dichoso, o «poco espiritual.

La iluminación no se trata de un escape de tu vulnerable humanidad, ¡sino de abrazarla con coraje! Aquellos que proclaman estar «más allá» de los sentimientos humanos,
Aquellos que se jactan de ser ‘Intocables’,
Aquellos que piensan que son “Pura Conciencia o que «no tienen ego”, tienen en secreto un terror de este «ser humano».

Requiere de coraje ser suave y flexible en un mundo difícil. El verdadero héroe de la historia conoce sus propias limitaciones humanas. La verdadera fuerza se encuentra en la voluntad de abrazar las energías difíciles:

La duda, la vergienza, el miedo, el dolor del corazón.
Y de verlas como movimientos de lo Amado.

Entonces, hoy, sé LUZ, ¡y brilla!
Con la voluntad de ver lo que no quieres ver, la voluntad de suavizarte en los lugares difíciles, la voluntad de ser amable con las imperfecciones, la voluntad de sostener a la oscuridad como a un recién nacido

– Jeff Foster

«El único pájaro que se atreve
a picotear un águila es el cuervo.
Se sienta sobre su espalda
y muerde su cuello.
Sin embargo,
el águila no responde,
ni lucha con el cuervo;
no gasta tiempo ni energía en él, simplemente abre sus alas
y comienza a elevarse más alto en los cielos. Cuanto más alto es el vuelo,más difícil es para el cuervo respirar
y luego el cuervo se cae por falta de oxígeno.
Deja de perder el tiempo
con los cuervos.
Con gente dañina
que sólo se acerca a tu vida
para intentar desestabilizarte
para proyectar sobre ti,
sus propias tormentas.
Solo llévalos a tus alturas
y se desvanecerán solos».

PARA CERRAR BIEN LOS CICLOS…
1. Agradece la experiencia. Todo problema vino a enseñarte una lección, no a acabar contigo.
2. Agradécele al espejo. Agradece a esa persona por venir a hacer consciente lo inconsciente.
3. No ames por necesidad o te volverás adicta a la compañía e incapaz de ser feliz sola.
4. No pierdas tus días pensando en lo que no fue, en tus errores o en lo mal que te trata la vida. El pesimismo atrae lo negativo.
5. No vivas siendo víctima, las víctimas no tienen poder, no asumen su vida.
6. No desperdicies la vida intentando desesperadamente ser aceptada.
7. No desistas. Sigue tu sueño, tu sueño no debe depender de la aprobación de alguien más.
¿Porqué te quedas encerrada cuando la puerta está totalmente abierta?
Lo que se va, tenía que irse. Lo que no funciona, no era para ti. Cada uno de tus fracasos es una lección más, que te ayudará a construir un futuro de éxito, si tienes la suficiente autoestima para no dejar de intentarlo.
¡Mírate! ¡Estás viva!
¡Tus ojos ven!
¡ Tu piel siente!
¡Tus oídos escuchan!
¡Simplemente así de sencillo.
Vive!…
«- Voy a seguir creyendo, aún cuando la gente pierda la esperanza.
– Voy a seguir dando amor, aunque otros siembren odio.
– Voy a seguir construyendo, aún cuando otros destruyan.
– Voy a seguir hablando de Paz, aún en medio de una guerra.
– Voy a seguir iluminando, aún en medio de la oscuridad.
– Y seguiré sembrando, aunque otros pisen la cosecha.
– Y seguiré gritando, aún cuando otros callen.
– Y dibujaré sonrisas, en rostros con lágrimas.
– Y transmitiré alivio, cuando vea dolor.
– Y regalaré motivos de alegría donde solo haya tristezas.
– Invitaré a caminar al que decidió quedarse.
– Y levantaré los brazos, a los que se han rendido.
– Porque en medio de la desolación, habrá un niño que nos mirará, esperanzado, esperando algo de nosotros.
– Y aún en medio de una tormenta,
por algún lado saldrá el sol.
– Y en medio del desierto crecerá una planta.
– Siempre habrá un pájaro que nos cante, un niño que nos sonría y una mariposa que nos brinde su belleza».
Mahatma Ghandi

El HIJO QUE CUESTA MÁS

Cuando eres mamá de más de un hijo, hay uno que cuesta más.
Es el que te contesta, el que te reta, el que te «prende», el que hace que leas todos los llbros de ayuda, porque el que tomas sesiones de terapia, por el que escuchas podcasts, videos, audios.

Ese es el hijo que cuesta más. Y cuesta más porque es el que se parece más a nosotros, es el que proyecta aquello que aún no hemos visto en nosotros mismos, es el que nos recuerda lo que somos, es el que nos refleja que aún no somos la mejor versión de nosotros.
Este hijo necesita más amor y más atención de la que te imaginas, es el que necesita más control aunque te ruegue con su actitud que necesita estar solo, es el que necesita una mamá presente porque aún no puede autocontrolarse.

Así es que aunque a veces sientas que no puedes con él, abrázalo fuerte, verás que no se moverá.
Aunque sientas que quieres explotar ante algo que te diga, voltea y dile, «te amo como eres”, y notarás que su semblante se relaja.

Aunque quieras gritarle que por ahí no, que ese no es el camino, para y mejor torna su mano y guíalo hacia donde tu creas más conveniente.Aunque quieras perder la paciencia, no lo hagas porque cada acto de rebeldía es un grito desesperado de tu hijo para que lo voltees a ver, enséñale que no tiene que hacerlo de esa forma, que basta con que te diga que necesita, dile siempre “aquí estoy», «aquí sigo’
que necesitas», “aquí estoy siempre».Y aunque no sepas cómo, da por hecho que todo saldrá bien, porque lo único que tú hijo necesita es tu presencia, tu tiempo y tu mirada.
Ese hijo que cuesta más, es el menos fuerte y el que te necesita más, es el que no sabe por dónde, es el que te escogió como mamá porque sabía desde antes de nacer, que tú podrías guíar sus pasos siempre.

Autor desconocido

EL CUELLO ME DOLÍA MUCHO…

Entonces , dejé de usar ropa apretada, cambié de silla, compré fajas ortopédicas, hice yoga, pilates, fui con quiroprácticos y médicos de todo tipo, pero el dolor seguía, un peso, una carga, una molestía que no me dejaba ni dormir…

Una sabia mujer… me dijo que era porque cargaba demasiado desde hace mucho.

¿Cómo supo eso?

Sólo con mirar mi columna tensa y comprimida, sólo con sentir con su tacto de manos viejas y ajadas mi piel desnuda, ella lo supo.

Y? ¿Qué te dijo?

Dijo…Tantas presiones haz cargado con los años, tanto dolor y rencor que haz perdido la cuenta, cargas el peso del mundo propio y del ajeno. Y entonces, entonces yo exhalé todo el aliento que llevaba reteniendo desde hacía más de dos décadas.

¿Te dijo cómo curarte?

Ella tomó mis manos en las suyas, en esas manos de anciana, me hizo bajar las manos, soltar los hombros, me levantó el mentón y se paró detrás mía.
Sus lablos rozaron mi oído y suavemente me dijo:

«No todo es tu culpa
«No todo es tu responsabilidad»
«No puedes hacerlo todo»

«No puedes solucionarlo todo»

No tienes que aceptarlo todo»

Y mis ojos empezaron a soltar lágrimas gruesas como cristales rotos, hubo un momento donde pensé que lloraría sangre, de tanto dolor que estaba sintiendo.

Poco a poco mis hombros regresaron a su sitio, mi cuello se puso suave y se levantó nuevamente, mi espalda se irguió como hacía años no sucedía y escuché mis huesos ernitir un crujido tenebroso

El peso del mundo había descendido de mis hombros, el peso de los dolores del pasado había por fin bajado al piso e ¡ba a ser usado como escalón

¿Te dijo algo más?

Sus ojos lobunos me miraron expectantes y dijo

«Hay dolores que se cargan en el corazón y esos no hay manera de sacarlos fácilmente, aprende a soltar el pasado o terminarás ahogando tu futuro… y también comprende que la falta de perdón no lastima más que a aquel que no puede perdonar».

Abrir chat
1
Hola, ¿necesitas aydua?
¡Hola 👋!
¿Cuál es tu consulta?